17 y 18 de abril de 2026 — Santander
Santander
El primer rastro documental de Santander aparece en el privilegio concedido por Sancho II al monasterio de San Emeterio en 1068, de cuyo nombre latino, Sancti Emeterii, parece ser que procede el actual nombre de la ciudad.
Santander formaba parte de las Cuatro villas de la Mar junto a San Vicente, Laredo y Castro Urdiales y de sus astilleros salieron los barcos que abastecían la flota del Reino de Castilla. Un triunfo destacado de la marina santanderina fue la toma de Sevilla en 1248. El siglo XIX es la época de la verdadera expansión urbana de Santander. Aunque a comienzos de siglo la ciudad sufrió la invasión napoleónica, epidemias y crisis coloniales, el progreso no cesó. El auge del comercio de harinas junto a la importación de productos coloniales, favoreció el establecimiento de la vía férrea entre Alar del Rey y Santander. El puerto de Santander tenía tanto tráfico que incluso se referían a él como el Liverpool de España. Sin embargo, esta expansión se vio truncada por la explosión en los muelles del buque Cabo Machichaco en 1893, causando 500 muertos y miles de heridos. En el último tercio del siglo XIX, la ciudad comienza a configurarse como un destino turístico y de ocio, coincidiendo con la promoción de los Baños de Ola gracias a sus propiedades terapéuticas.
En el verano de 1861, la reina Isabel II decidió pasar unos días en las playas de El Sardinero y, en agradecimiento, el Ayuntamiento le regaló la finca «Alfonsina» con el fin de que stableciera en Santander su residencia estival. Sin embargo, este proyecto no siguió adelante por cuestiones políticas, pero fue retomado con la figura de Alfonso XIII. Así, la ciudad regaló al monarca los terrenos de la Península de la Magdalena y el palacio con el mismo nombre, cuya obra finalizó en 1912 y al año siguiente comenzó a veranear en él la familia real hasta 1930. Su edificación impulsó la construcción de algunos de los edificios más emblemáticos como el Gran Casino inaugurado en 1916, el Hotel Real también inaugurado en ese mismo año o el Hipódromo de Bellavista en 1917.
Actualmente, Santander vive un momento de cambio y evolución gracias a la creación de nuevos proyectos como el Centro Botín, un espacio cultural impulsado desde el ámbito privado inaugurado el 23 de junio de 2017, o el Anillo Cultural del centro de la ciudad que recorre los principales puntos culturales de la ciudad. Además, en julio de 2021 se ha inaugurado la colección ENAIRE de arte contemporáneo en las Naves de Gamazo y próximamente el MUPAC se mudará a su nueva sede en Puerto Chico. De esta manera, la capital cántabra ha logrado reinventarse y transformarse en una ciudad de gran atractivo no solo turístico sino también comercial y administrativo, posicionándose como uno de los centros de cultura y ocio más importantes de la Cornisa Cantábrica.
Fiestas
Coincidiendo con el 25 de julio festividad de Santiago Apóstol, la ciudad celebra su semana grande. En esta semana las celebraciones inundan la ciudad destacando los conciertos nocturnos en la campa de la península de la Magdalena (el antiguo campo de polo), además de la feria taurina en la plaza de 4 caminos, una de las ferias con más nombre y tradición en el norte de España.



Al ser una ciudad marinera desde su nacimiento otra de las festividades que destacan es la Virgen del Carmen (patrona de los pescadores, Estrella de los mares). Se celebra el 16 de julio. Ese día numerosas embarcaciones salen desde el barrio pesquero con una talla de la virgen y recorren la bahía.








